En vivo:Red+Ver
Videos Virales No te lo pierdasBuscar

¿Los chinos llegarán a las élites del fútbol?

23/08/20173:10 pm
Gabriel Romero, RED+ NoticiasBogotáOpiniónRed+
Los chinos le apuestan a un proceso en formación de jugadores de fútbol. Foto @gzevergrandefc.

Los chinos le apuestan a un proceso en formación de jugadores de fútbol. Foto @gzevergrandefc.

Estábamos en 2008. Los Juegos Olímpicos en Pekín. El mundo occidental, tan prepotente, atónito, mirando la milenaria historia de los chinos en la inauguración. Día de luces y sombras, de una lección de historia para las desmemoriadas gentes de hoy. China, en todo su esplendor. No era un simple decorado. No era un rostro aparente de fastuosidad pasajera. Los chinos nos dejaban ver su potencial y poderío. No una economía emergente, como muchos “expertos” la han calificado.

Toda esta introducción para preguntarnos si los chinos, en fútbol, pueden llegar a las élites, a ser protagonistas con sus clubes o con su selección en un mundial. Sabemos de su poca relevancia en el fútbol actual y en el pasado. Tengo el recuerdo de ellos en el mundial del 2002, del que fueron penúltimos. Aguerridos, todos corriendo detrás del balón, amontonados, sin mayor estrategia. Apenas con su espíritu de lucha, pero muy lejos de los conocimientos modernos. Fútbol rudimentario.

Ha pasado el tiempo y esa China de 2002 se ha venido transformando. El fútbol hace parte de un proyecto gubernamental a largo plazo. China ha puesto los ojos en el futuro. Aspira a llegar a las élites del fútbol.

Entonces se ha nutrido de grandes futbolistas que están en su ocaso, pero que dejan enseñanzas. También ha acudido a buenos jugadores que se quedan obnubilados con las sumas millonarias que ofrecen. Y así, de a pocos, sin hacer mayor ruido, avanzan. Han montado escuelas de formación. Son conscientes de que están en periodo de aprendizaje.

Con el paso de los días se van fortaleciendo y ganan terreno. El occidente futbolístico los mira con desdén. Apenas se deslumbran con la danza de los yuanes y sueñan con envejecer rodeados de comodidades y sueldos extravagantes. Ellos, los chinos, siguen silenciosos, con la mirada puesta en muchos años adelante. Como cuando estábamos en los años 80 y sus gobernantes se abrieron al mundo industrial y permitieron que llegaran las compañías de más prestigio de EE. UU. y Europa y se instalaran y fueran mostrando su juego y sus secretos. Y los chinos, silenciosos, aprendiendo de aquí y allá, hasta que, pasado el tiempo, adquirieron los conocimientos suficientes para darle destino a su futuro. Y, entonces, aquellas empresas tan vigorosas de los 80 perdieron influencia y los chinos se comenzaron a apoderar de la industria y de los mercados.

Y resulta que hoy son la segunda economía del mundo. Y los expertos historiadores (léase el libro ‘Imperios contra estados’, de Carlos Patiño) nos cuentan que en pocos años será la primera y que ya inundan el mercado mundial con sus productos, gracias a su desarrollo tecnológico.

Los chinos, más despiertos que nunca, frente a un Occidente anquilosado. Y ahora les dio por el fútbol. Tal vez, el proceso que vemos es el mismo. Están en la etapa de aprendizaje, viendo cómo brasileños y europeos les enseñan. En su sabiduría toman nota y aprenden día a día. Y no podemos olvidar el potencial futbolístico que puede haber en una población de más de 1.300 millones de personas.

Occidente, con Alemania, Italia, Brasil, Argentina y Uruguay, ha dominado el mundo del fútbol. Es muy difícil que en corto tiempo pierda la supremacía, pero Oriente asoma. Ahí van los chinos con todo su potencial. No sé si llegarán a ser campeones del mundo, pero ellos muy seguramente harán parte de las élites y habrá que mirarles, no para que hagan parte de la comparsa, sino como protagonistas. No es cuento chino. Es la realidad que vive el mundo en estos tiempos.

¿Qué opinas?