En vivo:Red+Ver
Videos Virales No te lo pierdasBuscar

Lecturas de la Champions

05/04/201812:20 pm
Gabriel Romero, RED+ NoticiasBogotáOpiniónRed+

La magia de CR7 quedó plasmada en el gol de 'chilena', el segundo de los tres frente a Juventus. / Foto Real Madrid

En la geopolítica del fútbol, las superpotencias están más que establecidas. Real Madrid, en primer lugar. Cabalga en la  Liga de Campeones. Le sigue Bayern Múnich, de James, que liquidó a Sevilla con facilidad. Y claro, Barcelona de Messi, que pasó por encima de Roma.

Real y Barcelona explican por qué España es considerada una de las favoritas para ganar el Mundial de Rusia. Lo que sucede con Bayern nos da luces del poderío de la selección de Alemania. Los equipos italianos, antes tan influyentes en Europa, son espejo de la eliminada selección de Italia. Venidos a menos, sin fútbol, sin figuras, sin novedades en la estrategia. Apenas con el recuerdo.

Los colombianos

James brilla en Bayern. Heynckes le encontró lugar. En la mitad, como armador, como organizador de juego, como catalizador de poderosos delanteros. James, eje; James, centro; James, dueño del pensamiento en Bayern. Los demás colombianos apenas juegan. Lo hacen a raticos. Muriel en Sevilla, algunos chispazos; Cuadrado, que viene de lesión, suele ser suplente en Juve. Es titular Dávinson Sánchez en Tottenham, pero los ingleses, en dos parpadeos, fueron eliminados en el juego contra Juventus. Yerry Mina, de Barcelona, no se ve, por ahora, en los planes de Valverde. No ha jugado un solo minuto en Champions, y menos ahora, en etapas tan decisivas.

Ronaldo y Messi

Ronaldo anda sin rodeos. A los cuatro vientos pregona que es el mejor del mundo. Ronaldo rompe todos los récords, y su voluntad de poder es enorme. Trabaja cada segundo para ser el mejor y para, después de cada gol, repetirlo una y otra vez. Ronaldo es el principal verdugo de Juventus. Apenas empezaba el juego y los centrales Chiellini y Barzagli, entretenidos en los movimientos felinos de Benzemá, olvidaron a Ronaldo, lo dejaron libre y el portugués anotó. Pero aún no habíamos visto su real dimensión, hasta que llegamos al centro de Carvajal, esa bola que se eleva a media altura y luego la impecable ‘chilena’ del goleador. Semejante gol en el templo sagrado de Juventus, en cuartos de la Liga de Campeones y frente a quizás el mejor arquero de todos los tiempos. De esa factura fue el gol. El encuentro debió haber finalizado ahí. No hacía falta nada más. Ya destruidos los italianos, lo mejor hubiese sido que el silbato pitara, se olvidara del límite de los 90 minutos y cerrara el juego. Si hasta inclusive los dolidos hinchas de Juve se levantaron de sus sillas y comenzaron a aplaudir al portugués.

Messi, el mejor del mundo. Centro de gravedad de Barcelona y Argentina. Cuando decae, se hunden sus equipos. Pero en Barcelona tiene más socios: Iniesta, Busquets, Alba, Suárez. Sin embargo, los catalanes no viven un buen momento futbolístico. Les cuesta crear juego y a veces la fragilidad en la zaga es notoria. El propio Valverde, tras el holgado triunfo sobre Roma, expresó sus dudas. Y, casi con seguridad, deberá enfrentar al Real en las semifinales.

Golpe a Guardiola

Venía City de Guardiola con mucha fuerza. Lo llenaban de elogios y admiración. Había quienes decían que podrían temblar las sólidas estructuras del Real, Bayern o Barcelona. Pero apareció Liverpool del alemán Jurgen Klopp. Fue el choque de dos maneras de ver el fútbol. Klopp, motivador, cercano a los jugadores y pendientes de lo que sienten y de sus estados de ánimo. Guardiola, estudioso, innovador, transformador.

En el campo, vimos la fuerza motivadora de Klopp y la teoría de Guardiola hecha pedazos. Liverpool, de la mano del faraón Salah, arrasó y obtuvo un contundente 3-0. Fue esta una evidencia de que la intuición es más profunda que el intelecto. Pero aún falta el regreso, y Guardiola aún no se da por vencido, pese a la profunda herida que recibió.

Al ataque

Ganan en la Liga de Campeones los sistemas ofensivos. Para Real, Barcelona y Bayern jugar de visitantes o locales da igual. Atacan, se apoderan de la pelota, salen a buscar el arco contrario. Los defensivos como Chelsea, Manchester United y Juventus están por fuera. El triunfo y los aplausos van para quienes se preocupan por utilizar el balón. Aquellos que se refugian en las argucias de la mediocridad parecen llamados a recoger en estos tiempos. La Liga de Campeones es generosa en fútbol, en estrellas, en goles, en emociones. La Liga de Campeones de hoy es un portazo a los Mourinhos, los Contes, defensivos, avaros, tacaños de la pelota.

¿Qué opinas?