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De Primera | La ironía de Robben

08/07/201911:58 am
Gabriel Romero, RED+ NoticiasBogotáOpiniónRed+
De Primera ironía Robben

Robben encuentra la oportunidad de su vida. Queda solo frente al arquero Casillas. / Foto archivo

A los 35 años de edad se retiró del fútbol el jugador holandés Arjen Robben. Las lesiones fueron una constante en su exitosa carrera, en la que conquistó una Champions, un mundial de clubes, dos ligas inglesas, ocho bundesligas en Alemania, entre otros torneos.

  • Robben, poderosa zurda tanto en el disparo como en el manejo de la pelota. Lo vimos avanzando a gran velocidad con el balón pegado a sus pies, con cambios de ritmo, con frenos intempestivos que desconcertaban a los zagueros.

Ese transitar por la derecha, aproximarse al área rival, recortar hacia adentro. Una maniobra que conocían sus adversarios, pero en muchas ocasiones no pudieron evitar cómo se internaba con el balón y cómo se perfilaba para lanzar un zurdazo, casi siempre al palo más lejano del arquero.

Era difícil que lo detuvieran. Sutileza, velocidad, freno, amague, arranque súbito. Una pesadilla para las defensas rivales. Tenía tanto talento, que no pocas veces se excedía en la individual y se olvidaba de sus compañeros. Confiaba demasiado en sí mismo y con terquedad insistía en resolver solo, inclusive cuando había días en que la zaga adversaria se plantaba bien y le cerraba los caminos.

  • A más de un entrenador le ponía los pelos de punta cuando se excedía en su juego individual. Tal vez era una verdad para Robben su forma de jugar y se mantuvo en ella.

Pero un día tuvo su prueba de fuego. Final de la Copa Mundo de 2010 en Sudáfrica. Holanda enfrentaba a España. Juego cerrado y difícil, como suelen ser las finales. En un descuido de los españoles, Robben encuentra la oportunidad de su vida. Queda solo frente al arquero Casillas. Duelo de colosos. Un eximio atajador frente a uno de los delanteros más hábiles del planeta.

Todo o nada. No hay tiempo para definir. Todo para que el holandés, que lo mejor que ha sabido hacer es eludir adversarios, gane la partida. Robben queda de frente a Casillas. Avanza por la mitad. No levanta la mirada. De manera que no sabe la posición de su adversario. Casillas advierte que no tiene mucho tiempo. Arriesga y se lanza hacia su costado izquierdo. Robben sigue con la cabeza abajo, pero nota el movimiento de Casillas y dispara al costado opuesto. Casillas extiende sus pies, fiel al manual del arquero que ha de ocupar el mayor espacio en estos casos.

  • El balón golpea en su pierna derecha y se desvía. Robben no lo puede creer. Se toma la cabeza a dos manos y fija su mirada en la nada. Ha perdido la gran oportunidad de su vida en uno de los terrenos y situaciones que mejor conoce. Nunca más volverá a estar tan cerca de la gloria. Minutos más tarde, España convertirá a través de Iniesta y se alzará con el título mundial.

A Robben, que ha decidido retirarse del fútbol, esta imagen lo perseguirá hasta el fin de sus días. Ese minuto 60, ese balón profundo que llega a sus pies, ese duelo perdido, la derrota postrera. Esa ironía de la vida.

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